No voy a sentirme mal si algo no me sale bien,
he aprendido a derrapar y a chocar con la pared.
Que la vida se nos va como el humo de ese tren,
como un beso en un portal,
antes de que cuente 10.
Y no volveré a sentirme extraño,
aunque no me llegue a conocer.
Y no volveré a quererte tanto.
Y no volveré a dejarte de querer.
Dejé de volar me hundí en el barro
y entre tanto barro me encontré
algo de calor sin tus abrazos...
Ahora sé que nunca volveré.