miércoles, 29 de octubre de 2014

Agua.

Consigo abrir los ojos,
no sé donde estoy.

 Miro a mi alrededor
y no veo nada,
todo está borroso
y los ojos me arden.

 Intento respirar
pero no puedo,
empiezo a mover las manos exageramente
y tan solo escucho el sonido del agua,
me doy cuenta,
estoy rodeada de agua,
me agobio
al no poder respirar,
aguanto la respiración
y cuando me estoy quedando ya dormida
me relajo,
comienzo a poder respirar,
si me mantengo tranquila puedo.

Estoy asustada,
no sé que hacer para salir de aquí,
me recorro todos los alrededores
nadando lo que me permite mi escasa fuerza.

No puedo,
no soy capaz,
necesito a alguien que me saque de aquí,
sola no voy a poder,
así que me doy por vencida,
mi peso hace que descienda hasta el fondo,
choco contra el límite,
comienzo a llorar
y siento que las lágrimas me ahogan,
sí, puedo respirar bajo el agua
pero no puedo soportar mi propio llanto.

 Es inútil seguir hacia delante,
la respiración se me entrecorta,
los latidos parecen ir más lentos
y justo cuando los ojos se me cierran
veo una luz
"aún puedes continuar"
no sé de dónde viene,
pero lo creo,
¿por qué no?

Con mucho esfuerzo vuelvo a abrir los ojos,
alzo la cabeza y miro hacia la superficie,
me impulso nuevamente
y nado con todas mis fuerzas hacia arriba
notando el agua irritándome los ojos,
los cierro,
no me voy a detener por ello.

Tras un rato en el que continúo nadando
noto que no tengo más fuerzas
doy un impulso
y salgo a la superficie,
respiro profundamente
sintiendo como mis pulmones se abren.

 Miro a mi alrededor,
nunca he estado aquí
y cuando me doy la vuelta
lo veo,
sonríe.
"te lo dije, podías hacerlo"

lunes, 27 de octubre de 2014

Anclas.

Hasta que comprendes
que tu único salvavidas
eres tú
pero estás tan pinchado
que te hundes de nuevo,
y si la solución fuese
ponerse un parche
a mí no me cabrían más
porque soy más errores
que persona.

 Llega un punto
en el que aprendes
a vivir sujeta a un ancla
cuando comprendes
que hay pesos
de los que no nos libramos,
llamarlos pesos,
errores,
cicatrices
o mencionar a mi puta cobardía
incapaz de cortar esta cuerda,
pero reconozco que cuando llevas mucho tiempo así
llega un punto en el que te acostumbras
a la respiración entrecortada bajo el agua,
a llorar sin que se noten las lágrimas
y aceptas que hay personas
condenadas a no ser felices
a las que lo que las rodean
les impiden poder gritar
porque entonces

se ahogarían con su propio peso.

viernes, 24 de octubre de 2014

Shakespeare.

"Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado.
Aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas.
Aprenderás que habar puede aliviar los dolores del alma...
Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla,
y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de tu vida."

Necesito.

"Necesito un país que sonría, necesito un país que se arranque ese gris, que oscurece sus días, un país sin derecha ni izquierda ni cuerdas que tensan rivales, sin peleles que vendan en tele sus intimidades, un país sin Rajoys, Rubalcabas ni Aguirres, donde criemos a niños sensibles,sabiendo que aquí serán libres, un país con más libros y menos partidos del siglo, un país sin peligro ni líderes tan inservibles, un país sin desahucios, mentiras y estafas donde se acepten todos los credos, lo sexos, ideas y razas, un país que no se atraganta, que aguanta sin peros, donde justicia sea igual para obreros que para la infanta, un país que levanta su voz y que grita, que se agita y no calla en cada batalla contra quien le quita su pan y su techo, que golpee su pecho y olvide el recelo, que salga a exigir sus derechos sin dudas ni miedos, un país que limpie su rostro y se olvide del yo, que encuentre en nosotros la fuerza y la voz, que tenga valor, un país que se informe y no se conforme con humo donde trabajo y vivienda no sea privilegio de algunos, necesito un país que piense y use la cabeza, que llenar la despensa no sea una proeza, un país que mejora y no roba no llora no implora, un país que se arranque la pena una vez por todas."

15 minutos.

No hace falta que lo dudes, solo intento resolver mis cicatrices del mejor modo…
No hace falta que lo dudes, solo quiero enseñarte el corazón, muy poco a poco, siempre tiendo a darlo todo a la primera, siempre tiendo a darlo todo a la primera, siempre tiendo a darlo todo a la primera, siempre tiendo a dar,siempre siempre siempre…
No hace falta que te expliques, solo cuéntame que piensas del amor, que estamos solos.
No hace falta que lo expliques, no… la tristeza siempre va del corazón hasta los ojos.
Siempre tiendo a darlo todo a la primera
Siempre tiendo a darlo todo a la primera.
Siempre tiendo a dar todo a la primera,
Siempre tiendo a dar, siempre, siempre, siempre…
Y ahora he de decir si quiero o no quiero un poco mas, quien quiere dar y quien pedir… ¿quien sabe que es lo que cuesta preguntar?, cuando ya sabes lo que vas a oir.
Cuando el amor se va de la ciudad que triste es ese amor  si hay que medir… si solo viene cuando tu te vas.
Siempre tiendo a  darlo todo a la primera.
Siempre tiendo a darlo todo a la primer.
Siempre tiendo a dar todo a la primera.  
Siempre, siempre, siempre…
Todo a la primera… Siempre, siempre, siempre.

Fue entonces...

Te abracé y la niebla perdió su nombre.
Crucé tu espalda y se abrieron las jaulas.
Entonces me hablaste, rozaste mi vida, se borraron los cuervos.
Cuando escuché tu nombre se tacharon las espadas.

Modus operandi.


Cuando empieza a doler
entonces escribo.
Cuando lleva un tiempo doliendo
entonces escribo.
Cuando deja de doler
entonces escribo.
Cuando no duele nada
entonces escribo sobre
cuando empezaba a doler,
cuando llevaba un tiempo doliendo
o cuando dejaba de doler.

Para eso sirve la poesía, para hablar
de la forma que tienen las cosas que no tienen forma,
para eso y para tumbarme en la cama contigo
y leerte, y colocarte el pelo,
sabiendo que en la calle ya es invierno
pero en nuestras vidas no.
— Marwan

domingo, 12 de octubre de 2014


Lo estoy intentando.

Estoy intentando hacerme amiga del miedo, y reírme a carcajadas cada vez que puedo. 
Estoy intentando sonreír a cada niño con el que me cruzo,
 
y sumergirme en cada relación con el oficio de un buzo. 
Créeme, lo estoy intentando. 

Estoy intentando no darle importancia al hecho de que no seas como te había imaginado,
 
estoy intentando jugar sin que me importe el resultado.
 
Créeme, lo estoy intentando.
 

Estoy intentando ser consciente de que el sol sigue ahí arriba,
 
estoy intentando controlar mi ira,
 
no tragar de golpe y así, poco a poco, saborear la vida.
 

Estoy intentando decir la verdad, y hacerlo de la manera que menos duela,
 
dejar de usar la rueda y gastar más suela.
 
Estoy intentando no echar la culpa a otros cuando algo sale mal,
 
pisar un suelo más natural,
 
y salir de vez en cuando de esta ciudad áspera y artificial.
 

Estoy intentando aprender a sonreír cuando me demuestran que me equivoco,
 
a dejar de disimular que soy una loca,
 
a sentir la energía de cada pequeña cosa que mi mano toca.
 
Créeme, lo estoy intentando.
 

Estoy intentando dibujar sonrisas en mi barrio,
 
intentando decidir si prefiero unos ojos o unos labios.

Estoy intentando memorizar cada sueño cuando me despierto,
 
y caminar sin dudar, porque cada instante de duda es un instante muerto.
 

Estoy intentando hablar más con desconocidos,
 
y no girar la cabeza cuando alguien me mira demasiado.
 
Estoy intentando ser neutral y objetiva,
 
tomarme la vida con la perspectiva del que no se queja aunque tenga algún motivo.
 
Estoy intentando escribir y vivir para volver a escribir
 
y hacer de ese círculo un maravilloso jardín en el que existir.
 
Estoy intentando callar cuando no se qué decir,
 
plantarme y discutir antes que agachar la cabeza y huir.
 
Créeme, lo estoy intentando.
 

Estoy intentando darle de comer a cosas invisibles,
 
y a enamorarme de cosas insignificantes,
 
y a no darle importancia a esas cosas que nos venden como grandes.
 
Estoy intentando pensar más en los que me quieren, reírme de mis fobias.
 
Estoy intentando que mi corazón no se acelere  
si se acercan quienes me odian. 
Estoy intentando asumir que el mundo no es justo,
 
y que el rencor de otros es lógico,
 
y que el amor se marchita si no lo riegas,
 
y que la muerte no avisa cuando llega,
 
y que quien juega limpio no siempre recibe apoyo.
 


Estoy intentando dedicar más tiempo a mirar las estrellas,
 
a beber más agua, a abrazar, a besar,
 
y a dar muestras de afecto sin un motivo aparente.
 

Estoy intentando ser más imperfecta,
 
a hacer lo incorrecto, ser más imprudente.
 
Estoy intentando liberar al payaso que encerré
 
en la mazmorra de la vergüenza hace tiempo ya,
 
a no hacer algo porque lo hagan los demás,
 
a hablar con los animales y a tratarlos como a iguales.
 

Estoy intentando ser más insensata y así amar y entregarme sin medida.
 
Ser feliz aunque sea a ratos y darle un sentido a esto que llaman vida.
 

No sé si lo conseguiré pero créeme, lo estoy intentando.

sábado, 11 de octubre de 2014

Una de cal y otra de arena.

Sólo quiero que me cuides y me mimes cerca desde lejos.
Sólo quiero que me agarres y me cojas fuerte con caricias.
Que seas celoso sin que importe verme tontear con otros.

Que me busques y me encuentres, que me sueltes y me pierdas, 
que me quieras sin quererme al fin. 

¿Para conquistar? una de cal y otra de arena.
Que aunque no sepa bien cuál es la buena que estén las dos es fundamental.
Que si lo dulce empalaga la sal me deja seca.
Busquemos entre los dos la ideal combinación, busquemos entre los dos una agridulce solución.

Seguimos, insistimos. 
Aclaro dificultades.
Presten la atención precisa para parecer interesantes ...

Sólo quiero que seas detallista sin comprarme regalos.
Sólo quiero que me llames cuando intuyas que lo necesito.
Que entiendas que un sí es un no, que si es un no es que es un tal vez.

Cariñoso, a veces borde.
Siempre atento, sin agobios.
Queriendo, sin quererme al fin.