domingo, 22 de febrero de 2015

Libre.

Quería que supieras
que mi daño es algo que solo elijo yo.


Que me dejo mecer por tus empujones
como si fueran viento que me coloca lejos de ti
porque todas mis puertas están abiertas
y yo soy libre.

Que el odio
es el disfraz de una piel, el reverso de un cuerpo,
y desde lejos
tu cara se intuye del revés,
perdida,
y no hay nada peor que sentirse perdido
dentro de uno mismo.

Que tus intentos de quebrarme el paso
solo consiguieron hacerme pisar más fuerte,
y cuanto más lejos te colocas
más cerca estoy de mí misma.
Que quisiste taparme los ojos
y hundirme,
pero mi mirada está más cerca del mar
que de tu suelo.
Y te lo repito:
soy libre.

Que solo aquel que entiende mi silencio
merece mi palabra,
y tú hace tiempo que dejaste de comprender
que lo que difiere entre un hogar
y un sitio al que volver
es la puerta abierta.
Tu puerta cerrada
es la entrada a mi casa.


Que quisiste quitarme todo
y te quedaste sin mí.
Que mi risa fue tu risa
y algún día nuestras lágrimas fueron una,
pero dejaron de hablar el mismo idioma
cuando tus sonrisas
fueron balas contra mi pena,
cuando tu tristeza
arremetió ahogada contra mi alegría.

Que siempre colocaré la verdad
frente a mis huellas,
que no daré respuestas
a quien no acepta mis preguntas,
que no iré a aquel lugar
en el que no me reconozca,
que no daré la mano
al que me señala con el dedo
.

Que nunca me perdiste:
dejaste que me fuera,
que es la peor forma que existe de abandono.
Para el que se queda.
Y esa será tu mayor condena.


Pero no,
no diré nada que enturbie mi paz,
que moleste la duna calmada
que reside en mi conciencia.
Mejor me voy
sin decir nada que no sea un espacio vacío
-lo que te mereces: nada-,
porque irse en silencio hace más ruido
que cualquiera de tus gritos.

martes, 17 de febrero de 2015


Si te vas.

Por irte y por volver cada dos por tres, por quemarme y curarme a la vez, por buscarme, encontrarme y abandonarme en el olvido. 
Por hacerme creer y descreer en te quieros y miradas que de decir todo, no dicen nada. 
Por enseñarme, sin yo querer, que hay silencios en forma de cuchillos. 
Que no se puede querer a medias sin el riesgo de perder lo antes conseguido. 
Que hace tiempo que me sobran suspiros al pensar en ti y será que yo solo se querer sin mitades, y si te vas a ir vete ya, o si vas a quedarte deja de desordenarme que todas mis partes piden tregua a las penas con tu nombre, que me cuesta horrores quitar tu voz de mi alma.
Y si no vas a existir, vete y no vuelvas que me estas ahogando en tus palabras, y en el mundo que prometías. 
Dime de una vez por todas ya si vienes o si vas.

lunes, 16 de febrero de 2015

El error.


No quiero averiguar el “cómo”, p
refiero entretenerme en el “qué”. 
Los sueños no navegan solos y las luces no se encienden sin fe. 
No suelo equivocarme en todo. 
Seguro debe haber un modo, sino, ¿de qué me sirve esta sed?. 
No dije lo que dicen todos. 
La culpa va tejiendo su red. 
Caímos en los mismos lodos. 
Planetas diferentes solos. 
Tus manos vacías, mis palabras ausentes. 
Escuchar qué decías sin querer entenderte, que al final te perdía, como me perdía yo. 
Entre tanta mentira, me perdía yo. 
Si el caer fuera vida, viviría yo. 
Irrumpe en el silencio a solas. 
Se ahoga en el recuerdo después. 
Se asusta pero no abandona. 
Inventando una huida, obligarme a no verte. 


viernes, 13 de febrero de 2015

There's one thing I want to say, so I'll be brave.
You were what I wanted.
I gave what I gave.
I'm not sorry I met you.
I'm not sorry it's over.
I'm not sorry there's nothing to save.

sábado, 7 de febrero de 2015

Bienvenido a mis ruinas.

Bienvenido a mis ruinas,
ten cuidado no tropieces
con los escombros de esos versos
que no son para ti.
Me sorprende enormemente 
que hayas encontrado el camino para llegar
con lo perdida
que he estado yo siempre.

Perdona el mal clima,
no para de llover
desde que vivo sin tejado.
Cuídate de los charcos
no vaya a ser que te cales de tristeza.

Te habrás dado cuenta
de que hay paredes caídas,
también algunas 
que aún sujetan la soledad de pie
-con lo difícil que es evitar que se tumbe encima
con lo fácil que es dejarse caer...-

Al otro lado de esta catástrofe,
por la ventana,
se ven todos esos pájaros
que antes vivían en mi cabeza
comiendo de la basura
pero no te asomes,
no vaya a ser que te des cuenta 
de que son adictos al invierno
y siempre
se olvidan de migrar.

Quiero decirte algo,
ahora que estamos aquí:
ese calendario que ves ahí colgado
me dio la mayor hostia bisiesta de mi vida.
Cada vez que viene alguien
con intenciones de futuro
le mira a los ojos
como si fuera a tener razón
con eso de los días.
Pero no le tengas miedo,
si algo he aprendido del reloj
es que el pasado no se borra
pero se reconstruye.

Antes de irnos,
ven,
que te voy a enseñar mi rincón favorito,
mira allí,
entre aquellas dos vigas,
ahí todavía respiran las ganas,
parece que puede caber algún beso,
sí, 
justo ahí
donde asoman los cimientos.