Y si te caes coge impulso y te levantas de un salto, con los pies en el suelo empieza a recorrer el camino de tu vida, mirando hacia a todos lados con cuidado de no dejar ningún detalle. Con cuidado de no volver a tropezar y si lo haces volver a ponerte otra vez de pie, siempre sonriendo. Camina despacio, sin prisas que el tiempo pasa rápido y es mejor aprovecharlo. Equivócate todas las veces posible, que de los errores se aprende, llora pero no te olvides de sonreír al final. Baila y canta hasta que las piernas no te respondan y tu voz deje de funcionar. Salta hasta llegar a lo más alto, pero cuidado con no caer, pues la caída será dolorosa. Grítale al mundo todo aquello que sientes. Cuando llueva sal fuera a bailar bajo la lluvia, con cuidado de no resbalar. Pero sobre todo no te olvides de vivir.