Los demás solo te valorarán cuando tú te aceptes
tal y como eres, con tus virtudes y por supuesto, tus defectos. Cuando hayas dado este paso, será cuando puedas empezar a vivir la vida. Cada vez que estés
triste recuerda que por cada motivo que tengas por llorar, hay dos para
sonreír. Que la vida son dos días, y aunque tú te quedes quieto los días pasan,
y que la vida no te espera. Así que disfruta mientras puedas, porque vida
solo hay una, y solo tu la puedes disfrutar, siendo tu, a tu manera…