martes, 22 de julio de 2014
Si todos los caminos llegan a Roma, ¿cómo se sale de Roma?
Si
todos los caminos llegan a Roma, ¿cómo se sale de Roma?
A
veces, pensamos demasiado y sentimos muy poco. Cierta persona decía que si
alguien quiere seriamente formar parte de tu vida, hará lo imposible por estar
en ella, aunque en cierto modo, perdamos entre pantallas el valor de las
miradas, olvidando que cuando alguien nos dedica su tiempo, nos está regalando
lo único que no recuperara jamás.
Y es
que la vida son momentos, ¿sabes? Que ahora estoy aquí, y mañana, mañana no lo
sé. Así que quería decirte que si alguna vez quieres algo, si quieres algo de
verdad, ve por ello sin mirar atrás, mirando al miedo de frente y a los ojos,
entregándolo todo y dando el alma, sacando el niño que llevas dentro, ese que
cree en los imposibles y que daría la Luna por tocar una estrella.
Así
que no se qué será de mi mañana, pero este sol siempre va a ser el mismo que el
tuyo. Que los amigos, son la familia que elegimos, y yo te elijo a ti, te elijo
a ti por ser dueño de las arrugas que tendré en los labios de vieja, y apuesto
fuerte por todos estos años a tu lado, por las noches en vela, las fiestas, las
risas, los secretos y los amores del pasado. Tus abrazos, así porque si, sin
venir a cuento ni tener porque celebrar algo.
Y es que en este tiempo me he dado cuenta, de que los pequeños detalles son los que hacen las grandes cosas. Que tú has hecho infinito mi límite. Así que te doy las gracias por ser la única persona capaz de hacerme llorar riendo. Por aparecer en mi vida con esa sonrisa loca, por ese brillo en los ojos capaz de pelear contra un millón de tsunamis. Así que no, no sé donde estaremos dentro de 10 años, ni sé cómo se sale de Roma. No te puedo asegurar nada. Pero te prometo, que pase lo que pase, estés donde estés, voy a acordarme de ti toda la vida, y por eso, mi Luna va a estar siempre contigo. Porque tú, me enseñaste a vivir cada día como el primer día del resto de mi vida. Y eso, eso no lo voy a olvidar nunca.
Y es que en este tiempo me he dado cuenta, de que los pequeños detalles son los que hacen las grandes cosas. Que tú has hecho infinito mi límite. Así que te doy las gracias por ser la única persona capaz de hacerme llorar riendo. Por aparecer en mi vida con esa sonrisa loca, por ese brillo en los ojos capaz de pelear contra un millón de tsunamis. Así que no, no sé donde estaremos dentro de 10 años, ni sé cómo se sale de Roma. No te puedo asegurar nada. Pero te prometo, que pase lo que pase, estés donde estés, voy a acordarme de ti toda la vida, y por eso, mi Luna va a estar siempre contigo. Porque tú, me enseñaste a vivir cada día como el primer día del resto de mi vida. Y eso, eso no lo voy a olvidar nunca.
Nudo en la garganta.
Mi vida podría definirse como un infinito e inacabable nudo
en la garganta.
Siento que mi vida está vacía. Mis metas ya no me parecen
alcanzables, a mis amigos parezco no importarles, asuntos personales que me
duelen pero los aparco a un lado como si no existieran para no tener que pensar,
para que no acaben conmigo esos recuerdos.
Rutina, una rutina diaria, nada cambia, todo sigue igual.
Mis inseguridades aumentan, y no tengo el valor de hacerles
frente. El sentimiento de soledad sigue allí, porque nunca desaparece.
Es irónico, el solo hecho de pensar que algún día encontrarás
a alguien que te soporte. Sinceramente, no lo hay. Al menos por ahora. Quiero
ser querida. Pero, ¿realmente quiero? ¿O pretendo querer?
A veces me gustaría vivir una de esas situaciones extremas, para
saber realmente quien soy. Pretendo ser alguien especial, pero no soy más que
otra persona de muchas, que aún no saben su verdadera personalidad. ¿Soy la
chica tímida que piensa y calcula las cosas antes de decirlas? ¿O soy la que
dice las cosas sin pensar y es espontanea? ¿Soy las dos?
Muchas veces pienso en lo extraño que es todo. Ahora yo, aquí
escribiendo. Ahora otro alguien, cantando en un escenario. Ahora otro, durmiendo
para ir mañana a trabajar.
Siento que aún no he hecho nada de provecho con mi vida y
pienso ¿algún día lo haré? No me tomo nada enserio, hago como si mi vida fuera
un juego. Intento vivir el ''carpe diem'', pero cuando recibes tantos golpes
contra la pared al final te desangras.
LA TRISTEZA DE UNO MISMO
A veces tengo ganas de llorar.
Una canción triste puede ser la
gota que colma el vaso, las lágrimas empiezan a brotar y, en ese momento, no
hay quien las pare.
Y puede que sin saber por qué, y
puede que sabiendo el por qué, lloras, lloras y piensas, piensas y lloras.
Y te derrumbas, duele y no se
lo cuentas a nadie, porque eres así, te guardas las penas para ti, a veces te
desahogas con alguien, otras no, y sonríes, sonríes al mundo, siempre, sin
dejar ver ese lado tuyo que ni tu mismo quieres recordar.
Vives, afrontas las cosas, las
dejas un lado, y no dejas que ellas te impidan vivir el momento.
Insegura.
Consumo mis agónicos pensamientos.
Acaricio mi amargo corazón.
Desalojo mi alma interior.
Siento que el mundo se aleja de mi,
como el suspiro de una alma en pena al morir.
Reniego de lo que veo para no dejarme hundir.
Cierro mi miserable entendimiento.
Empiezo a pensar que estar sola es mejor.
Como me engaña mi maldito yo interior.
Anhelo que me entiendan.
Ser aquel alguien que deja huella.
Si desapareciera no habría problema.
Me siento irremediablemente invisible.
Intento formar parte, socializarme.
La soledad por un instante parece agradable.
Acaricio mi amargo corazón.
Desalojo mi alma interior.
Siento que el mundo se aleja de mi,
como el suspiro de una alma en pena al morir.
Reniego de lo que veo para no dejarme hundir.
Cierro mi miserable entendimiento.
Empiezo a pensar que estar sola es mejor.
Como me engaña mi maldito yo interior.
Anhelo que me entiendan.
Ser aquel alguien que deja huella.
Si desapareciera no habría problema.
Me siento irremediablemente invisible.
Intento formar parte, socializarme.
La soledad por un instante parece agradable.
lunes, 21 de julio de 2014
domingo, 20 de julio de 2014
viernes, 18 de julio de 2014
una canción de amor.
Tan valiente y tan cobarde mi canción que siempre llega tarde
para pedirte perdón.
Con esta pobre y vana pretensión, de pagarte con palabras las deudas del corazón.
Con esta pobre y vana pretensión, de pagarte con palabras las deudas del corazón.
¿Oíste?
Te vengo a devolver lo que me diste, todo lo que hiciste por este corazón gris que, viste,
te quiere regalar un verso triste, una canción de amor para el amor que ya no existe..
Mejor dejémoslo en empate,
Te vengo a devolver lo que me diste, todo lo que hiciste por este corazón gris que, viste,
te quiere regalar un verso triste, una canción de amor para el amor que ya no existe..
Mejor dejémoslo en empate,
el amor se fue y ninguno pagó su rescate.
¿Lo malo?
Lo malo es la nostalgia y su debate,
Lo malo es la nostalgia y su debate,
el corazón ya va mejor sólo me duele cuando late.
¿Y ahora?
Todo lo que tengo es un papel,
y el eco de tus besos resonándome en mi piel.
Ya perdí mil primaveras y el orgullo por buscar en otros ojos la luz que tienen los tuyos.
Yo te juro decir toda la verdad, a veces, hay que perder para ganar.
Creces, cuando te sabes levantar.
Esta vez ya no hay disfraz ni la sed de la ansiedad,
todo por vivir, todo por sentir.
Ya se fue el dolor, de mí alrededor,
hoy te quiero escribir, una canción de amor.
Todo nace y se marchita, el amor muere y resucita.
Enseñan más las horas que los años,
los besos de los labios del amor cuando hace daño.
Culpable de mis pecados lo confieso,
que le voy a hacer siempre me vendo por un beso.
Tantas palabras y crueles cicatrices y al final lo que más duele es el te quiero que no dices.
Te recuerdo despacito y sin ayuda, por el brillo de tu cuerpo cuando suda.
Siempre nos quedará una luna muda y el tibio escalofrío de los versos de Neruda.
Ante tus labios de carmín deja que brinde, por el amor y su motín, cuando el dolor al fin se rinde.
Créeme cuando te digo que quiero que seas feliz aunque no sea conmigo.
Todo lo que tengo es un papel,
y el eco de tus besos resonándome en mi piel.
Ya perdí mil primaveras y el orgullo por buscar en otros ojos la luz que tienen los tuyos.
Yo te juro decir toda la verdad, a veces, hay que perder para ganar.
Creces, cuando te sabes levantar.
Esta vez ya no hay disfraz ni la sed de la ansiedad,
todo por vivir, todo por sentir.
Ya se fue el dolor, de mí alrededor,
hoy te quiero escribir, una canción de amor.
Todo nace y se marchita, el amor muere y resucita.
Enseñan más las horas que los años,
los besos de los labios del amor cuando hace daño.
Culpable de mis pecados lo confieso,
que le voy a hacer siempre me vendo por un beso.
Tantas palabras y crueles cicatrices y al final lo que más duele es el te quiero que no dices.
Te recuerdo despacito y sin ayuda, por el brillo de tu cuerpo cuando suda.
Siempre nos quedará una luna muda y el tibio escalofrío de los versos de Neruda.
Ante tus labios de carmín deja que brinde, por el amor y su motín, cuando el dolor al fin se rinde.
Créeme cuando te digo que quiero que seas feliz aunque no sea conmigo.
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