Mi vida podría definirse como un infinito e inacabable nudo
en la garganta.
Siento que mi vida está vacía. Mis metas ya no me parecen
alcanzables, a mis amigos parezco no importarles, asuntos personales que me
duelen pero los aparco a un lado como si no existieran para no tener que pensar,
para que no acaben conmigo esos recuerdos.
Rutina, una rutina diaria, nada cambia, todo sigue igual.
Mis inseguridades aumentan, y no tengo el valor de hacerles
frente. El sentimiento de soledad sigue allí, porque nunca desaparece.
Es irónico, el solo hecho de pensar que algún día encontrarás
a alguien que te soporte. Sinceramente, no lo hay. Al menos por ahora. Quiero
ser querida. Pero, ¿realmente quiero? ¿O pretendo querer?
A veces me gustaría vivir una de esas situaciones extremas, para
saber realmente quien soy. Pretendo ser alguien especial, pero no soy más que
otra persona de muchas, que aún no saben su verdadera personalidad. ¿Soy la
chica tímida que piensa y calcula las cosas antes de decirlas? ¿O soy la que
dice las cosas sin pensar y es espontanea? ¿Soy las dos?
Muchas veces pienso en lo extraño que es todo. Ahora yo, aquí
escribiendo. Ahora otro alguien, cantando en un escenario. Ahora otro, durmiendo
para ir mañana a trabajar.
Siento que aún no he hecho nada de provecho con mi vida y
pienso ¿algún día lo haré? No me tomo nada enserio, hago como si mi vida fuera
un juego. Intento vivir el ''carpe diem'', pero cuando recibes tantos golpes
contra la pared al final te desangras.