viernes, 19 de septiembre de 2014

Si me atrevo...

Aunque recule, me esconda, no hable y vaya, alguna que otra vez, hacia atrás, tengo la mano en las marchas.

Y si me atrevo, soy capaz de pillar la quinta hasta llegar a tus bordes. Tal vez derrape con tu indiferencia, por eso voy aferrado al cinturón, sin preguntarte sin querer saber del todo, si tú serias capaz de estrellarte conmigo.