La perfección está llena de errores,
el amor está plagado de defectos
y tú estás siempre precioso, joder.
Te juro que tengo los ojos abiertos.
Lo sé porque he visto tus ojeras,
tus días en cualquier otro lugar,
tu manía de hablar sin pronunciar palabra,
y mirarme sobre todo cuando no te miro.
Lo sé porque te he visto dudar de ti mismo
y contradecirte al mismo tiempo,
lo sé porque te he visto frente al espejo no gustarte
y gustarte cuando les dejas a mis ojos ser tu espejo.
He dejado de temblar sólo para que me creas.
Aquí no hay niebla, sólo estamos tú y yo.
Me he enamorado de tus defectos, mi amor,
creo que me gustan más que tú.
Claro que tengo miedo de perderte,
lo tenía antes de tenerte.
Encadena tú las frases,
yo sólo sé ponerles lazos.
Si cierras los ojos te llevo a dónde quieras,
aunque te prefiero en cualquier cama de cualquier ciudad.
No te vayas,
vente conmigo.
Tengo tantas cosas que decirte
que sólo me sale mirarte.
He dejado de quererte
para empezar a amarte.
Pero te sigo queriendo.
Antes he mentido,
también sigo temblando,
pero créeme, te quiero.
Dame la mano,
que tengo una vida entera que enseñarte.
Eres mi dialecto preferido
desde que compartimos silencios.
El amor empieza cuando bajas de la nube,
tenías razón, me gustas más tras tu toma de tierra.
Explícate peor,
no quiero terminar de entenderte nunca.