No sé que hacen tus manos en mi espalda
si no estás aquí.
No sé qué hace tu pelo enredado en mis manos
si no estás aquí.
No sé qué hacen tus labios en mis párpados
si no estás aquí.
No sé qué hace tu comisura sonriendo
sobre la mía dormida.
No sé,
te juro que no sé qué haces bailando en el deseo
de cada una de mis pestañas
si no estás aquí.