No sé acariciarte sin sonreír.
No sé besarte sin acariciarte.
No sé cruzar la calle contigo sin darte la mano.
No sé no ver besos en los semáforos en rojo.
No sé existir o si existo desde que desperté tras soñar contigo y estabas ahí.
No sé mirar hacia delante si estás a mi lado mirando hacia atrás.
No sé fingir que tú y yo no sabemos más de nosotros que todos ellos.
No sé no contarte todo esto que no sé.
No sé qué hacer con este miedo.
No sé cómo hacer que te quedes sin darte la mano.
No sé cómo hacerte ver que estoy aquí sin mirarte a los ojos.
No sé cómo calmarte el corazón si no es abrazándote.
No sé dejarte ir sin amarrarme a tu ausencia.
No sé cómo no intentar que sucedamos si ya pase lo que pase no voy a saber vivir sabiendo que existes y que no llegaste a pasar.
Sólo sé que tú eres mi única certeza,
y que sería capaz de probar tu existencia antes que la mía propia
basándome en todo eso que no sé y que tú sabes tan bien.