Empezaste a enseñarme crucigramas llenos de las mismas respuestas: amor y tu nombre.
Buscamos horizontes jugando a perder el norte, haciéndome sentir una niña pequeña en un cuerpo de mujer.
Dimos mil vueltas, recorrimos toda la ciudad, cada esquina, pero siempre será igual, tú eres la parte de Madrid que mas me gusta.
No quiero que te vayas, que me olvides.
No quiero que te canses y que la toalla toque el suelo, ni mis manos otras pieles.
Porque navidad en tus mejillas me parece más mágica, porque la vida en tu sonrisa me parece más practica.
Y si te vas y me rompes, que parezca un accidente, y si te vas intentaré abrir rápido el paracaídas, que los sentimientos aguanten intentando frenar el golpe, aguantar y buscar la salida de emergencia de tus piernas.
Me has dejado claro que hay personas que nacen estrelladas y otras con estrellas, y que tú estas llena de ellas.
Has cambiado mi suerte, aposté lo que me quedaba a ti y he ganado todo con tenerte.
Por eso, cariño mio, arrímate y que los días pasen, brindemos por lo que tenemos, disfrutemos de ahora y no pensemos en qué pueda pasar.