jueves, 4 de diciembre de 2014

Merecer las penas.

¿A cuántos amaneceres estoy de ti?,
le pregunto cada mañana a mis ojeras.

Madrid despertándose y yo bajando las persianas.

¿Cuántas noches más durará este naufragio?
¿cuantísimas borracheras serán las necesarias.?

Si algún día ordenara la habitación
encontraría todo lo que me faltas.

Toda mi ropa tirada para tapar la ausencia
de tu ropa interior en mi armario.

Es tan fácil cortarse cuando tus sueños son de cristal.

Mis heridas siguen abiertas así que, supongo, puedes pasar.
De mí.

O besarlas.