La
putada es que aprendimos a ser fuertes antes de hora,
cuando
no sabíamos el poder que tiene el tiempo…
Así
que para,
que
las venas me piden más vida,
y la vida me pide más ganas para echar en
todo.
Que
tengo que encontrar el modo para aprender a querer.
Vente,
que te
tengo preparada una de besos,
y los
dedos tensos por no poderte acariciar
y
tengo la comisura de tus labios.
Estoy
harta de tanto,
necesito
vivir,
sentir,
morir
por ti
y que
un día cuando menos te lo esperes
coja
todos mis enseres
y me
tire desde un décimo piso por ti.
Porque
el amor es eso,
saltar
a un vació sin sentirse preso
porque
crees que puedes volar.
Yo de
momento solo quiero soñar,
porque
en este mundo,
créeme
que en este puto mundo
se
necesitan más ilusiones.
Que
tíos con corbata ya tenemos muchos,
y su
corazón bien anudadito a ese fajo de billetes,
que
son los jodidos grilletes
de
este negocio que a veces parece la vida,
y
luego vienen los valientes en estampida,
pidiendo
derechos sin saber tampoco muy bien qué quieren,
están
también los cobardes,
los
que se quedan en casita cada 13,
martes,
y no
saben que hay partes
que en
esta vida mejor no pararse a entender.
Existen
también los poetas,
que
lloran sus corazones rotos,
y
hacen romper lagrimales por amor al arte,
aunque
de estos también quedan muy pocos.
Y luego
estoy yo,
mas
perdida que una brújula sin polos,
sin
saber muy bien si llegará un día que hará brillar el mundo,
andando
hacia delante porque es lo que me enseñaron,
los
que me quieren,
los
que pasaron por mi vida dejando los mejores momentos,
aquellos
que estuvieron atentos a que mi sonrisa no bajara la guardia
y a
todos esos os tengo que dar las gracias
aunque
sé que escribiendo no es la mejor forma
porque
joder, que yo para esto soy muy torpe,
pero
por lo menos lo he intentado,
intentar
pillar el cielo despejado
cuando
solo veía nubes y frió
porque
muchas veces me muerde el miedo y tropiezo.
Pero
te prometo que me voy a partir el pecho
por
hacerte sonreír siempre que pueda,
que
seré amiga aunque no te haya dado la vida,
seré
amante y te robaré besos en las esquinas,
seré
siempre todo lo que me pidas.
Por
eso coge mi mano, detente,
mírame
de frente y dime que no te rindes todavía.
No sé
si llegarás a entender algún día
todo
lo que hay aquí escrito,
y te
pido
y
espero que no sea así…
Si pasa
pide rescate,
llámame
que te estaré esperando en un bar,
con dos
copas en la mano,
una
sonrisa puesta en los labios,
un
abrazo a tu espalda atado
y toda
una noche por delante.