A lo largo de nuestra
vida tomamos miles de decisiones a cada momento, miles de salidas y direcciones
cada segundo.
Cada acto influye, ya sea para bien o para mal, pero sea lo que
sea que hagamos ya está variando nuestro destino, nuestro futuro, nuestro
presente inmediato.
Nunca sabremos si lo que hacemos es lo correcto o no, pero
al menos, lo más importante es estar seguros de ello y valorar nuestros propios
actos, ser firmes en nuestras decisiones; y si nos equivocamos pues es lo que
hay, nadie sabe que nos depara el futuro, así que la culpa no es nuestra, ya
que si todos supiésemos que es lo correcto nadie tendría miedo a equivocarse y
quizá todo sería demasiado fácil.
"Somos constante evolución", es
algo que siempre me digo, y bueno, también me digo que todo lo que hago es
porque quiero porque así lo siento y ¿quién soy yo para juzgarme a mi misma de
mis actos? Exacto, nadie.
Vivamos el presente como si el futuro fuese una
sorpresa, nunca sabes si será quizá la mejor sorpresa de tu vida.